El rosario de José
«“La doble penetración / y la destrucción del mundo” se escanden igual y, según nuestra receta moral, se unimisman en los espíritus insatisfechos. La penetración, si esta se duplica, conlleva un desajuste de índole simbólica en el organismo penetrado y en los dos organismos penetrantes. Todos pierden el derecho a la exclusividad a cambio de una ganancia colectiva. Con la doble penetración se renuncia a un derecho mezquino en aras de alcanzar en lo sexual lo sublime y lo incalculable. Nadie se debe ya a un único acaparador sexual. De un solo golpe se borran las lamentables conductas de la apropiación amorosa. La crítica al limitado amor entre dos destruye un pedazo del mundo y prepara la destrucción del resto. Por eso el diarista, todas las noches hasta el amanecer, repite los dos octosílabos libres en un rosario monocorde. “La doble penetración y la destrucción del mundo, la doble penetración y la destrucción del mundo, la doble penetración y la destrucción del mundo, la doble penetración y la destrucción del mundo”. Él debe desenvolver más aún el vínculo profundo entre esa práctica sexual y su esperanza apocalíptica.»
Del Diario de José Nieto.
